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¿Todavía no sabes quienes son los malos y los buenos en el azaroso mundo de Internet?

Lee este artículo de Enrique Dans y a lo mejor te quede mas claro.

Una definición de cada uno:
Los buenos son personas normales, ciudadanos que quieren vivir en libertad. En la libertad de acceder a una información compuesta por bits que son completamente libres e imparables, que se mueven a su antojo. En la libertad de poder consultar información, utilizarla, acceder a ella siempre que lo deseen. Son personas que se han dado cuenta de que la información no conoce fronteras, que se mueve y se esparce de manera viral entre las personas, que gana y mejora cuando la puedes reutilizar para como pieza para construir, para elaborar sobre ella

Los malos. Una caterva sombría de personajes codiciosos hasta más allá de los límites de la imaginación, empeñados en mantener las reglas que han sido su razón de ser y que les han hecho inmensamente ricos, que les han elevado a una categoría superior, muy alejada de los pobres mortales que se contentan con admirarlos. Personas que, en su fuero interno, anhelan un mundo de control absoluto, en el que necesitemos estar permanentemente identificados, sin salirnos de los modelos establecidos, sin osar hacer nada al margen de lo reglado, sometidos a una constante censura y bajo la amenaza de que todo lo que hagamos podrá ser más adelante utilizado en nuestra contra. Seres que imaginan barreras tecnológicas, fronteras rígidas, bases de datos que almacenen todos nuestros detalles, información personal y actuaciones, nuestros pensamientos, nuestras ideas.

Los malos en esta historia son muy, muy malos. Perversos. Son capaces de absolutamente cualquier cosa con el fin de evitar que avancemos, que los tiempos cambien, que salgamos del oscurantismo en que nos quieren mantener. Por ellos, prohibirían Internet. Son muy, muy mala gente. Si tiene en alguna estima cosas como su libertad y su privacidad, tenga mucho, mucho cuidado con ellos.

¿Ya lo tienes mas claro?. Se puede decir mas alto, pero no mas claro. Pues eso