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Michal Zalewski ha descubierto un grave fallo para Internet Explorer.
Se ha identificado una vulnerabilidad que puede ser aprovechada por atacantes para ejecutar código arbitrario. El fallo se debe a una corrupción en la memora a la hora de procesar scripts HTML manipulados.
Si el código contiene etiquetas OBJECT especialmente formadas, el navegador dejaría de funcionar y, probablemente, quedaría en disposición de inyectar código y poder ser ejecutado.

Parece que hoy por hoy, el simple hecho de navegar por Internet puede resultar un deporte de riesgo, y esta vez no se puede apuntar con el dedo exclusivamente a los “sospechosos habituales”. La principal alternativa para la navegación, Mozilla Firefox acababa de solventar unas veinte vulnerabilidades con su última versión 1.5.0.2 del 13 de abril, cuando ya el día 24 se publica un nuevo fallo que provoca que el navegador deje de funcionar (se provoque denegación de servicio). En este caso, no está claro que el problema pueda resultar en la ejecución de código, aunque es probable.

La vulnerabilidad se debe a un error de manejo de Javascript en js320.dll y pcom_core.dll relacionado con la función iframe.contentWindow.focus. Un usuario remoto podría crear una página HTML especialmente manipulada tal que, al ser cargada, dispararía un desbordamiento de memoria intermedia (búfer). Existe prueba de concepto capaz de hacer que Firefox deje de funcionar abruptamente.

La popularidad del navegador de la fundación Mozilla se eleva cada día y, aunque el porcentaje aún se vea superado con creces por Internet Explorer, supone ya un jugoso número de usuarios en cifras totales.
Firefox puede estar pagando ya el precio de la fama. Cabía esperar que ante el creciente interés por la aplicación, muchos más ojos lo escudriñaran. El hecho de que su código sea visible facilita el estudio e identificación de vulnerabilidades, además de encontrarse en una versión todavía “joven”. Estos factores influirán sin duda en que, en lo sucesivo, sigan apareciendo errores.

Ante estas potenciales vulnerabilidades, habrá que estar atento a cómo y en cuánto tiempo serán resueltas. También a un factor externo al navegador pero importante: la (por ahora escasa) cantidad de malware que phishers y demás fauna de Internet destinen específicamente a aprovecharse de estos hipotéticos fallos. Estas serán condiciones decisivas para seguir considerando a Firefox un software fiable y razonablemente seguro en el futuro.

Para ninguno de los dos errores mencionados existe parche oficial por el momento. Ante tan oscuro panorama, siempre quedarán alternativas como Konqueror y Opera, navegadores con una cantidad de vulnerabilidades
(descubiertas) tan pequeña como su porcentaje de uso. Ventajas de pertenecer a una minoría.

Via Hispasec