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Concierto de Elliott Murphy en Piedrafita
El sábado 20 actuó en Piedrafita (Huesca) Elliott Murphy acompañado de Olivier Durán y el resto de la banda. En un concierto que ya es tradición en esta población (este año celebraba el 10º aniversario), el músico americano dio una lección de como debe ser un concierto de rock y blues. Casi 3 horas de buena música, de perfecta comunión con los asistentes (no mas de 500) y en una noche ideal para disfrutar al aire libre de la magia de la música interpretada con ganas e ilusión.
Los dos guitarristas demostraron su poderío sobre el escenario y repasaron muchas de sus canciones de los últimos discos, así como clásicos (Heroes, por ejemplo), y haciendo de los temas una demostración del buen gusto de quien sabe tocar rock y hacer música de calidad desde sus inicios.
Prometieron volver el 2012, y seguro que lo hacen.
Un video:
Elvis Costello en Luna Lunera. Un sueño hecho realidad
Reconozco que este era uno de esos conciertos que pensaba que jamás vería, tener al londinense Declan Patrick MacManus (conocido por Elvis Costello) cerca, tocando sus canciones de siempre para un puñado de gente, era un sueño. Pero Luna Lunera lo consiguió. Su exquisita programación, incluía este año a uno de los mejores compositores del siglo XX.
Elvis Costello ha pasado por tantas fases compositoras, que nunca se sabe con lo que te puede sorprender en directo. Lo que no cabe duda es que saldrá al escenario con ganas de pasarlo bien y de contentar al público con su estilo y su categoría. Por no hablar del control que demuestra delante del público, las posturas heredadas de sus años más juveniles, y la comunión con sus músicos. Y es que son muchos años y mucho bagaje recorriendo todo el mundo.
Pero el sábado era solamente propiedad de los afortunados espectadores que llenaron las 500 localidades del escenario de Luna Lunera. Y salió puntual (como buen británico), con traje, corbata y sombrero. Solo Bere Casillas podría haber mejorado su vestimenta. Y con una banda compuesta solamente de cuerdas y acordeón (The Sugarcanes), la percusión se la debieron dejar en otro lugar. Violín, mandolina, guitarras y acordeón. Solo eso, bueno, solo eso y la categoría de un compositor que lleva desde los 70 sacando discos de calidad, sin importarle las modas. Da lo mismo que lo que se haga sea punk, new-wave o country. Costello tiene suficiente poder compositor para acertar con sus canciones.
Cuando salió al escenario de Sos, atacó con “Mystery Train” de su tocayo Presley, siguió con “Blame it on Cain” de su último disco, el más country de su carrera, y continuó con “New Amsterdam” de Get Happy…. Vamos, que quería dejar claro que iba a tocar temas tan variados como prolija y variada ha sido su discografía.
Es cierto que se apoyó mucho en versiones acústicas, con la banda que llevaba no daba para versiones demasiado eléctricas (solo cogió una vez una guitarra eléctrica, de cuatro cuerdas, eso si), pero el resultado era sencillamente genial. Porque teniendo calidad y ganas de pasárselo bien, lo demás viene rodado.
Y fueron cayendo temas clásicos como “Red Shoes”, “Every day i write the book” o “I want you” mezclados con los de su último disco “Secret, Profane, and sugarcane”. Para entonces ya nadie se daba cuenta que no hubiese percusión.
En el primer bis llegó uno de los momentos más íntimos, con una versión casi irreconocible pero muy preciosista de “She”, el éxito de la película “Notting Hill”, y con la gente ya de pie, solicitando que aquello no acabase, llegó “Alison” y “Happy” y el final, el saludo, la despedida y la sensación de que había pasado por Sos el eterno miope, el ser pegado a unas gafas negras de pasta, el compositor prolífico que lleva 40 años creando piezas clásicas sin importarle modas y modismos. Y la única pena fue la ausencia de “Verónica”, su canción mas perfecta, los tres minutos más pop que ha creado jamás… y no fue por no insistir…
Previamente el aragonés Bigott, había dejado su sello de calidad en el mismo escenario. Difícil definir la música que practica. A ratos suena a Lou Reed, o a Cohen, o incluso a Joaquin Carbonell. No se parece a nada, pero se parece a muchos. Lo que parece claro es que es feliz haciendo lo que le da la real gana, que no intenta sonar a nada en particular, y que lleva una banda muy buena, acorde con el surrealismo de sus canciones. Solo le faltó la luna sobre el escenario, la invitó, pero no tuvo la deferencia de acercarse más.
Y así acabó la primera semana del festival Luna lunera en SOS. Pero queda más mucho más…
Pinups y a capelas en la primera noche Luna Lunera
Los concierto musicales son efímeros. Salvo que el concierto sea un espectáculo brutal, que ocurra algo inusual, o que la comunión entre público y artistas sea perfecta, pasará por nuestra memoria como algo rutinario, que con el tiempo se debilita el recuerdo, y supone un escueto momento. Dicho esto, y para comentar el concierto de Imelda May y Eli Paperboy Reed en el Festival Luna Lunera, voy a empezar por el final.
Eli Paperboy acabó su concierto, cantando tres canciones a pleno pulmón, sin micrófonos y con la banda sin apenas poder usar los altavoces. Un problema técnico al final del primer bis, hizo que tuviera que reinventar el repertorio. Para entonces ya habíamos tenido tiempo de saborear las nuevas canciones del Bostoniano, y de reconocer y bailar las del disco que le ha catapultado a las primeras posiciones, y que le ha servido para llevarse el honor de ser el nuevo baluarte del soul blanco.
Impecable desde su vestimenta, a su manera de tocar con la banda The True Lovers, repasó con esa mezcla de sonidos entre Otis Redding y James Brown. No llegará tan lejos como el padrino del soul, posiblemente le falte carisma para eso, pero el soul tiene, de momento, a un defensor y a un intérprete que puede seguir llenando de ritmo las salas por las que pase. Reconoció, al igual que Imelda May, que el lugar donde estaba tocando era uno de los mas bonitos que había conocido y llevó al éxtasis a los espectadores.
El regalo de su interpretación “a capela” sirvió para demostrar que talento y voz tiene.
Previamente habíamos tenido en el escenario a la irlandesa Imelda May, pura energía. Hizo un repertorio muy variado, desde rockabillys rabiosos, a blues, pasando por piezas jazzeras. Una mezcla también de recuerdos sonoros. Parecía que Billie Holiday se reencarnase a veces con una voz mucho mas desgarrada. Una Wanda Jackson del siglo XXI de la que tiene mucho. Mucho sentimiento rockero y mucho desparpajo de la novata casi recién llegada.
Se divirtió con el público, hizo cantar, corear, y patear. Ataviada como una estrella Pinup de las viejas estampas de los 50 devoró el escenario desde los primeros compases. Se sintió cómoda y lo demostró. Con solo un álbum en el mercado, aunque preparando el segundo, ya tiene un excelente repertorio para llevar por cualquier lugar que pase y demostrar que la nueva voz del llamado “Jazz-a-billy” tiene cuerda para rato.
Y con este plantel de momentos, recuerdos y sobre todo, sonidos y talentos, no es raro pensar que el primer concierto del Luna Lunera en Sos en este 2010, ha dejado el listón muy alto. Veremos si el resto están a la altura, me conformaría con que estuviesen cercanos a las sensaciones producidas por estos dos “monstruos” del panorama actual.
Ben Harper incendió la noche

Ben Harper se inmoló ayer en Zaragoza. Porque lo que hizo en el anfiteatro de Ranillas fue algo más que un concierto de rock y blues. Fue una catedral de sonidos y un incendio de vitalidad.
¿Quién dijo bostezos? Había leído que el concierto de Santiago de Compostela había acabado entre bostezos y pensé que se adentraría en la faceta más intimista, más acústica. Craso error. No hubo tiempo en la noche a las orillas del Ebro al más mínimo asomo de aburrimiento. Desde el principio dejó claro Ben Harper que venía a dejar huella de su talento con las guitarras. Y da igual que toque sentado con su “slide” que de pie o con una acústica. Da igual. Es puro talento.
Se ha hablado mucho y en balde, de si es el heredero de otros guitarristas clásicos. También da igual. Allí aparecieron los espíritus de Jimi Hendrix, de Gary Moore, de Lenny Kravitz, por separado y conjuntamente. Se había dicho también que, al cambiar de banda, se podía notar cierto alejamiento de sus discos mas conocidos. Pero la nueva banda (Relentless 7), no tiene nada que envidiar a los The Innocent Criminals.
Su último disco, “White Lies for Dark Times”, fue el esqueleto de la parte principal de su concierto. Pero hubo tiempo de varios bises y repasó sus principales éxitos como “Diamonds on the inside” que fue de lo mas coreado en la noche.
Desconozco qué pudo provocar los bostezos en su concierto de Santiago, pero aquí, en Zaragoza, dudo mucho que nadie de los miles de seguidores que estábamos allí, tuviese un amago de abrir la boca para expresar aburrimiento. Más bien todo lo contrario.
Previamente, estuvo la banda local Loner que pusieron la nota funky de la noche y el australiano Xavier Rudd que demostró sus dotes de multiinstrumentista y empezó a calentar la noche que, posteriormente, vimos arder con las guitarras de Ben Harper.
The Köln Concert – Keith Jarrett
Cuantas veces he deseado haber podido estar en Colonia, el 24 de junio de 1975, para asistir al concierto que ofreció el pianista Keith Jarret, y que quedó grabado para la posteridad en este CD.
Cuando lo escuché por primera vez, no conocía ningun trabajo previo de este artista, pero me quedé maravillado por la melancolia que desprendian las notas de su piano.
Tardé en volverlo a escuchar, entre otras cosas porque no era facil encontrar discos de la casa ECM en España, al menos en un circuito normal. Y cuando se encontraba, los precios eran algo desorbitados.
Hace unos años lo pude adquirir (a un precio mas asequible), y de nuevo pude sentir la magia que desprende esta grabación.
Hay que tener en cuenta que Keith Jarret normalmente improvisa delante del piano, es decir, sale al escenario sin un guión previo, solamente con la inspiración propia que en ese momento tenga. Eso, le dá un valor añadido a cualquiera de sus grabaciones/conciertos.
Concretamente en este concierto, que está dividido en 4 partes, y que está considerada la mejor grabación en solo piano jamás registrada, la melancoliía que desprenden las notas impulsadas por los dedos de Jarret es abrasadora. La evolución que se observa y se aprecia desde que el primer sonido sale de la caja armónica, hasta que acaba la improvisación , nos arrastra por parajes etéreos, dejandonos mirar de vez en cuando la profundidad de las notas y de las melodias, hasta que , suavemente nos deja caer en los brazos de la soledad.
Es solamente, un piano y un hombre, dos manos , diez dedos y todo un mundo de sensaciones por descubrir. Una nota es la que da comienzo a la orgía sonora que nos sobreviene, y un aplauso es la recompensa que nos despierta del letargo que nos ha inundado durante unos minusculos minutos.
Es un hombre que se vuelca sobre blancas y negras pulsaciones, y que las ordena para desordenarnos nuestro mundo de sensaciones cuadriculadas y efímeras, Es un hombre y un piano en perfecta armonía, en eterna comunión, soldados por un vínculo perfecto. Es solo y apasionadamente una cosa: melodia en estado puro.
No tengais reparos en acercaros a escucharlo, es distinto a todo lo que hayais escuchado y cercano a todos vuestros sueños y deseos.
Shuarma, un niño gigante sobre el escenario
La carrera de Shuarma es prolífica, ha participado en proyectos como Bushido, ha colaborado con La media luna, ha sido embajador de Intermon Oxfam, y fue lider de la banda Elefantes. Desde hace 4 años inició su deambular en solitario por la escena musical española.
Con motivo de la presentación de su último disco “El poder de lo frágil”, visitó ayer día 16 La Casa del Loco de Zaragoza. Con la sala a rebosar, llena de gente ansiosa de escuchar al barcelonés Juan Manuel Álvarez, que ha tomado como nombre una palabra hindú que significa persona tímida con duende. Shuarma empezó con los temas de su nuevo disco “Despierta”, “La única opción” y “Falta de amor”, enlazando con clásicos como “Universo” y “El niño que fui ayer”.
Los éxitos de su época de Elefantes tampoco faltaron. “Somos nubes blancas”, “Piedad” y por supuesto, en el bis “Azul”, sonaron junto a otras y caldearon el ambiente.
Reconoció que en Zaragoza se siente a gusto, que le une una buena relación con esta tierra y que algunas de sus canciones tienen una fuerte raiz que las une al lugar de donde son algunos de sus amigos (ha colaborado en más de una ocasión con Bunbury, que les ayudó en su época de Elefantes a ser mas conocidos).
Uno de los momentos más bonitos del concierto, ha sido la interpretación de “Lucha de gigantes”, grandioso tema compuesto por Antonio Vega y que Shuarma y su banda, han bordado sobre el escenario.
Reconocía hace poco, que su último disco lo ha titulado “El poder de lo frágil” porque se considera una persona extremista, que tan pronto está del lado del poder, como de la mas absoluta debilidad, y que este disco era un fiel reflejo de eso mismo. Asimismo que con la banda que le acompaña, se siente muy a gusto, a diferencia de otras giras. Y a veces, en el directo, se comportaba como un niño frágil, y otra como un poderoso gigante.
Y la verdad es que transmite esa fuerza y ese vigor en sus puestas en escena, en sus movimientos contínuos, y en los sonidos que llegan desde el escenario hasta el público. Había mucha gente entregada de antemano, pero a los que no lo estaban (entre los que me encuentro),nos ha convencido gratamente.








